martes, 5 de diciembre de 2017

LOS NINIS




La sociedad de nuestro tiempo tiene una gran mancha.  Dentro de tanta modernidad, no se ha podido detener el crecimiento de los NINIs.  En los barrios de nuestro país es notoria la presencia de estos jóvenes.  Muchos los incluyen dentro del crecimiento de la delincuencia. Ahora bien, ¿los NINIs lo son por elección o por causas ajenas a su voluntad? ¿Son ellos responsables de su condición?
Como sociedad, debemos crear las condiciones para que mayor cantidad de personas puedan vivir mejor.  Para alcanzar ello, hay que explorar cómo analizamos la realidad y despojarnos de moldes preestablecidos y pertenecientes a otras épocas.
Al realizar un juicio sobre una persona, la mayoría de las veces se hace sobre la productividad que tenga el analizado.  Mientras esto persista, no podremos adentrarnos en el debate de la situación real.   En vez de concentrarnos en el final de la cadena, sería bueno explorar los motivos por los que el sistema educativo y el mercado laboral no son percibidas como reales alternativas para construir un proyecto de vida.  
Debemos ser capaces, como sociedad, de no seguir generando jóvenes parásitos, que se conformen con una pseudoexistencia, basada en lo que les proporcionen otras personas o con la aspiración de una residencia en el extranjero.

La educación no debe centrarse solamente en los jóvenes que tenemos en los centros educativos.  Hay que considerar hacer atractivos los planes de instrucción para que personas que tienen tiempo alejadas de las aulas, decidan acercarse a ella. Es perentorio que esto vaya de la mano junto a reales posibilidades de insertarse al mundo productivo. Y esa es una tarea en la que la familia debe ser actor protagonista para minimizar y con el tiempo erradicar esa gran epidemia que está azotando la sociedad dominicana.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Algunas fotos



Vista de Constanza, en donde las nubes se funden con la colina, coqueteando con un poblado que espera impaciente la visita del rocío.




El jefe del gallinero observa arrogante sus predios.


Con los brazos abiertos el niño Jesús se muestra glorioso ante la magnificencia de un cielo estrellado y el verdor de la colina.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Los Yankees luego de Alex

Cuando el equipo de los Yankees de New York anunció el final de la carrera de Alex Rodríguez, muchas voces se alzaron ante lo que parecía ser una jubilación apresurada del otrora peligroso bateador.  Sin embargo, no pretendo en el momento realizar un análisis de que produjo dicha decisión.  Las organizaciones tratan de tomar las mejores acciones en pos de lo que les convenga.  Al preguntamos si retirar a Rodríguez ha sido positivo o negativo, acudimos a los números, que son la evidencia palpable de lo ocurrido.
El 12 de agosto Alex Rodríguez dice adiós al béisbol, en su último juego con los Yankees.  A dicha fecha, los mulos del Bronx tenían 59 ganados y 56 perdidos, para un promedio de 531.  Al 10 de septiembre, dicho equipo ha ganado 76 partidos y perdido 65, para un average de 539.  Luego del retiro del número 13 de los Yankees, estos tienen 17-9, promediando 654. 

Además de Alex, también salieron otros jugadores claves del equipo, así que quizás la decisión de la gerencia neoyorquina de sacudir la mata fue sabia y  provechosa para la novena y sus fanáticos.

domingo, 30 de agosto de 2015

Falsedades


Los avances de la humanidad se la debemos a numerosos genios.  Desde quien descubrió como manejar el fuego y el inventor de la rueda, genios cuyos nombres se quedarán por siempre en el anonimato, hasta los actuales responsables de los avances tecnológicos de la humanidad, los cuales están muy bien identificados , son los héroes de carne y hueso de nuestro planeta.

No es extraño que estemos atentos a las opiniones de estos gigantes de la humanidad sobre los mas variados temas.  Inclusive, se está a la caza de las últimas palabras de tan importantes personajes, a fin de inmortalizar en una frase toda una vida de provecho a la raza humana.

En estos últimos años el internet se ha convertido en una maravillosa herramienta para el conocimiento y solo le toma un instante a que una publicación traspase fronteras, salve océanos, vuele sobre montañas y se instale en cada hogar de la tierra.

No es de extrañar que cuando se unen una gran admiración hacia personajes inigualables de la historia con esa facilidad de transmitir pensamientos de hoy día, que a algunos se les ocurra ponerse a jugar con la sensibilidad de los demás. Cualquier persona puede emitir una frase de antonomasia, que contenga un gran poder en unas cortas palabras. Pero, al ser dichas por alguien sin fama ni reconocimiento alguno, esta cae en el zafacón de la humanidad y nadie la repite. Sin embargo, si se le atribuye a un gran hombre o una gran mujer y dos o tres la repiten como emanada de esa persona a la que se le rinde admiración, es cuestión de poco tiempo para que todos tengamos el criterio de que en realidad fue pronunciada por esa persona. 

Cada vez que me llega una carta escrita supuestamente por Albert Einstein o por Gabriel García Márquez, por mencionar solo dos ejemplos, me asalta la suspicacia y trato de investigar si en verdad esos pro-hombres dijeron lo que se les atribuye.

Existe un escrito atribuido a García Márquez, que habla de una muñeca de trapo, del cual el Gabo dijo que él no produciría algo tan mal redactado. Así también se le asigna a Albert Einstein una carta a su hija, en la cual él habla del amor.  Para un hombre como este físico, que era muy poco dado a escribir sobre las cotidianidades de la vida, resulta ridículo pensar que iba a emitir un texto sobre un tema tan poco cercano a la ciencia.  Mucho menos a su hija, que es de todos sabidos su parca relación con sus vástagos, la cual era escasa y hasta inexistente, llegando inclusive a entregar en adopción a algunos de ellos.  Esto, a la luz de la lógica, y de la investigación científica, se ha llegado a la conclusión de que no existe evidencia de que esta carta sea escrita por el galardonado por el premio Noble de física en el año 1921.

Hoy día existe una facilidad como nunca antes para que cualquier persona tenga acceso al conocimiento del mas alto nivel.  Por lo tanto, es inaudito que andemos repitiendo como papagayos lo expresado por otros, sin verificar antes la veracidad de la cita o del personaje citado.  Además, le exhorto a quien tenga una frase inteligente, sabia, jocosa, o que considere que tenga algún tipo de trascendencia a que la publique como de su autoría, ya que puede ser recordado por la posteridad, debido a esa frase.  Algo parecido pasó con un personaje llamado Juvenal, quien era un vago a todo lo ancho y largo de esa palabra, y por suerte para él tiene pocas sílabas, pero se dedicó a escribir una serie de absurdos, de los cuales la posteridad solo ha rescatado: "Cuerpo sano en mente sana". Seamos pues, originales y quizás nos recuerden por una pocas palabras colocadas estratégicamente.  

sábado, 27 de diciembre de 2014

EL DEBIDO PROCESO CONSTITUCIONAL

La Constitución de la República Dominicana, promulgada el 26 de enero de 2010, ofrece una serie de garantías y derechos ciudadanos, acordes con los aires del neoconstitucionalismo en el mundo.  Uno de ellos es el llamado “Debido proceso constitucional”.  Este garantiza que las personas tendrán un proceso conforme a las garantías que ofrece la Carta Magna.  Los artículos 68, que habla de las Garantías a los derechos fundamentales y el 69, que versa sobre la Tutela judicial efectiva y debido proceso, son la base constitucional de esta importante protección a las personas.

En un mundo globalizado como el de hoy, los ciudadanos comunes y corrientes nos podemos mantener informados sobre acontecimientos que suceden en otras latitudes.  En el país mexicano, José Antonio Hernández, alias “El Silva” es el supuesto homicida de la corresponsal del semanario Proceso, Regina Martínez Pérez.  Todas las investigaciones apuntaban hacia esta persona. Luego de 6 meses del asesinato, fue apresado y tratado por las autoridades de tal forma que se le violaron sus derechos constitucionales.  Fue sometido a un proceso judicial y condenado a 38 años de prisión.  A todas luces, una condena justa ante semejante crimen.  Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Veracruz determinó que se le violaron sus derechos y no se llevó un debido proceso constitucional y esa condena que lo alejaría de las calles mexicanas y del mundo, devolvió a la libertad a un sujeto considerado como de alta peligrosidad, por culpa de no llevarle a cabo un debido proceso.  Algunos investigadores consideran que al 90 por ciento de los detenidos en las cárceles mexicanas se les han violado de un modo u otros sus derechos, por lo que corre el riesgo dicha justicia de presenciar impotente una estampida desde las prisiones de sombríos ciudadanos.

En la República Dominicana, se presentó un recurso de casación ante la Suprema Corte de Justicia, de una condena en la cual dos imputados de sustraer sumas ascendentes a más de 4 millones de pesos a una compañía para la cual trabajaban, fueron condenados a prisión y a pagos de indemnizaciones. Durante el proceso no se le permitió al abogado defensor hacer sus consideraciones finales, dejándolos en un estado de indefección y a una de las acusadas se le sometió a abusos psicológicos.  Por lo tanto, la Suprema Corte de Justicia cesó la condena y ambos ciudadanos, que no pudieron demostrar su inocencia, salieron libres de sus actos por la no observancia del debido proceso y por violaciones a sus derechos fundamentales. (Sentencia No. 4 del 22 de enero de 2014).

Hemos presentado dos casos en los que el no cumplimiento del debido proceso constitucional ha liberado a los acusados de cumplir condenas por hechos aparentemente cometido por ellos, ya que no demostraron su inocencia, más bien, incoaron un recurso que les otorgó ganancia de causa, sin necesidad de defenderse de los hechos que se les acusó.  
Podríamos entonces pensar que el debido proceso viene a otorgarle cierta ayuda a quienes delinquen.  Sin embargo no lo consideramos así, porque si bien un delincuente puede escudarse en estas garantías, no es menos cierto que las autoridades deben llevar en todos sus actos una correcta ejecutoria de la justicia.  Si así hubiera sido, no solamente estarían estos acusados cumpliendo sus condenas, también hubiéramos tenido la oportunidad de contar con la vida y obra de hombres prometedores como Amín Abel Hasbún, asesinado mientras era llevado preso, sin haberse opuesto a su conducencia.  También con Orlando Martínez, quien fuera detenido y torturado, muriendo en manos de las autoridades.  Quizás Narcizo González, alias Narcisazo, habría dictado más horas de clases si no se ejecuta la orden de intentar amedrentarlo, falleciendo por estas acciones, lo cual obligó a sus captores a desaparecerlo sin que hasta el día de hoy esté claro su paradero final.  Asimismo, miles de jóvenes que han sido asesinados, sometidos a tortura o detenidos, de los cuales nos llegan reportes de oídas aún en este siglo XXI, estuvieran haciendo aportes significativos al país.

Está claro que el cumplimiento del debido proceso constitucional viene a garantizar el respeto de los derechos del ciudadano y a poner freno a una actitud represiva de la autoridad.  Si bien hay que mantener el orden dentro de la sociedad, también la sociedad debe estar tranquila frente a la autoridad, confiada en que ésta le asegurará su vida, integridad y bienes y no se llevará de esta cultura del “tránquelo por sospecha” que imperó durante mucho tiempo entre el órgano represivo de la sociedad, como lo es la Policía Nacional.


Aspiramos y confiamos que bajo las normas del Debido Proceso Constitucional se lograrán condenas más justas y no apelables que pongan a quienes delinquen donde deben estar y dejen a los ciudadanos de bien realizar sus actividades en pos de la formación de la verdadera nación que nos merecemos.

sábado, 2 de agosto de 2014

Grandeza

Estaba mirando una charla dictada por un científico norteamericano. Su especialidad es la biotecnología. Combina la tecnología con la biología.  Dicho hombre de la ciencia carece de sus piernas.  Usa unas prótesis que le permiten llevar una vida normal.  Inclusive, ha llegado a hacer actividades que un ser humano con sus piernas naturales no haría.  Pero lo que deseo tratar aquí es la manera de como este científico trata un problema humano y lo resuelve con la ciencia.  

Cuenta el biotecnólogo que visitó a una joven bailarina de danza clásica, la cual había perdido una de sus piernas en el ataque terrorista al maratón de Boston.  Luego de compartir con ella, se marchó a sus laboratorios a pensar cómo revertir el daño que esas bombas le habían causado a esa joven.  Duranto 200 días estudió la manera en que el cuerpo se mueve para bailar.  Desarrolló una prótesis que ella pudiera usar, y la presentó en su conferencia, bailando con su prótesis y diciéndole que NO a quienes quisieron postrarla de por vida en una silla de ruedas o unas muletas.  

Ese acontecimiento me hizo reflexionar de cómo los pueblos se hacen grandes.  Ese científico se sentó durando 200 días a crear una solución a esa conciudadana, la cual no debía pagarle nada por ello.  
Utilizó su cerebro para resolver definitivamente el caso de discapacidad de una joven que bien podría haber vivido una media vida, con limitaciones y frustraciones por lo que le quede de su existencia. Pero no, en cambio, ella está bailando hoy día, llevando a cabo su pasión, porque una persona se sentó a diseñar una solución a su problema. Porque eso hacen las grandes sociedades.  Eso hace grande a los países.

En la República Dominicana estamos siendo azotados por el virus de Chikungunya.  Desde antes de que llegara, se sabía que nos atacaría.  Nos dan la noticia de que no hay vacuna para dicho virus.  Y es lógico que no la haya, ya que ni siquiera se ha desarrollado una contra el dengue.  Pero, no existe una política de estado que invierta en tratar de desarrollar una vacuna que en un lapso de 20 años ofrezca una solución a quienes nos vemos amenazados por este mal.  

Esa es la diferencia de un gran país contra un país de pensamiento retrógrada, con funcionarios sólo pensando en como se enriquecerán con el dinero del pueblo.  Eso es lo que hace grande o pequeño a un pueblo. 

miércoles, 28 de agosto de 2013

Parece que estoy mal

En esto días de asueto forzado, debido a un esguince que me tiene recluido en la casa, he tenido tiempo para conversar con las mas diversas personas y reflexionar sobre lo conversado. He hablado de literatura, cine, pintura, fotografía, de política.  Inclusive, he hablado de religión.  Digo "inclusive" porque no me gusta discutir sobre este tema, ya que el fanatismo está presente en muchas personas y si el otro tiene sus convicciones, yo no trato de cambiarlas y casi siempre pretenden cambiar las mías, lo cual es muy difícil.

Alguien me ha dicho que "debo tener una experiencia cercana con el Señor".  A experiencia cercana se refieren a algo que remueva mi vida.  Algo que me haga cambiar completamente mi manera de pensar y de actuar... como a ellos les pasó.  Analizar las causas de cómo era su vida antes de esa "experiencia cercana" resulta interesante.  Porque la mayoría de ellos llevaba una vida licenciosa, entregada al pecado, al derroche, a la vida mundana, a un hedonismo radical, y algunos hasta al crimen.  Entonces, esa "experiencia cercana" le hizo cambiar de vida.  Los convirtió a ser como una persona normal, que hace el bien y que lleva la palabra de Dios.  

Es satisfactorio que a estas personas Dios les haya cambiado la vida y los encauce por un camino correcto a los ojos del Señor y a los ojos de la sociedad.  Pero quisiera preguntarles algo: Quién le dijo a usted que puede venir a decirme a mi que debo tener una "experiencia cercana con Dios"? Yo, que he vivido dentro de la normalidad no necesito que usted, antiguo mal viviente, me venga a predicar.  Su experiencia de vida no es la mía.  Usted está marcado por una vida licenciosa y pecaminosa.  Yo no lo estoy.  Usted le debe a la sociedad sus desmanes e inconductas.  Yo no.  Vaya a predicarle su cristianismo light a quienes, como en su pasado, viven una vida de pecado.  A mi no. Yo le acepto como amigo porque ya no es la persona que era.  Pero no pretenda que por haber cambiado de vida, tiene usted el derecho de querer cambiar mis creencias.  Unas creencias que me han llevado a tener una vida dentro de las leyes divinas. Que he pecado? Si... Pero nada comparado con su vida.

Parece que estoy mal... parece que soy soberbio.  Pero llamemos al pan, pan y al vino, vino.